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viernes, 17 de septiembre de 2010

DEL SOPORTE NATURAL A LA SÍNTESIS CRECIENTE: La Vegetación como expresión del Clima.-

El espacio Geográfico dispone de un soporte natural (territorial); mientras éste se comporta como un hecho dal do aquél aparece como realizado o concebido; si lo geográfico obedece a los ritmos de una dinámica social, el territorio opone a esta ultima su especificidad alcanzada o cristalizada dentro de una dilatada evolución geológica que informa en su totalidad al planeta. Determínanse así –en términos metodológicos- dos realidades: la natural y la cultural.

Ramón Tovar

PRESENTACIÓN

El análisis de lo geográfico implica el criterio como resultado a la articulación de lo metodológico y la concepción del mundo ante el observador. Este fundamento resulta esencial al definir la relación: hombre – naturaleza. En pocas palabras lo geográfico es la síntesis.

En este orden se abordará el espacio geográfico a partir de la relación planteada, junto a las leyes que derivan de la misma: En primer lugar, lo natural es condicionante más no determinante pues es el hombre organizado en sociedad quien interviene al medio. En segundo lugar, dicha intervención responde a factores antrópicos que subordinan al soporte natural, afectado en la medida que aumenta la complejidad de las relaciones.

Dentro de la relación dialéctica planteada entre lo antrópico y el soporte natural, en el presente análisis se ha de privilegiar al segundo de acuerdo a la posibilidad de avanzar en la síntesis creciente en función de connotar el clima y sus implicaciones para el territorio venezolano.

La metodología consiste en acceder a cinco (5) cartogramas:

  • Paisajes vegetales de Venezuela.
  • Promedio anual de Lluviosidad.
  • Precipitación Máxima de Invierno.
  • Precipitación Mínima en Verano.
  • Relieve.

A partir de la hipótesis: La Vegetación como expresión del Clima, es posible comenzar a decodificar nuestro soporte natural como expresión del conjunto al cual pertenece: América y el mundo. Comprendiendo nuestras relaciones geoeconómicas y socioculturales desde el medio que les ha servido como sustento.

VENEZUELA UN PAÍS ARBORESCENTE:

RELACIÓN AGUA – ÁRBOL

En su obra Perspectiva geográfica de Venezuela, el maestro Ramón Tovar señala: “El agua y el árbol forman una simbiosis indisoluble; hablamos del binomio Agua – Árbol; agua suficiente y permanente asegura la existencia del árbol o de las asociaciones arborescentes (selvas bosques)” (p.41).

Aplicando este criterio al cartograma Paisajes vegetales de Venezuela es posible señalar, en un primer momento, que el predominio del árbol en las franjas Noreste y Sureste del territorio nacional implica abundante presencia de agua, ocurriendo lo contrario en el centro del país por lo presenta predominio de gramíneas y sabanas. Ahora bien, al confrontar ese primer cartograma con el de Promedio anual de Lluviosidad se observa que la mayor extensión territorial se encuentra por encima de la media nacional correspondiente a ≥ 800 mm. y que por debajo de esta:

Apenas una orla litoral en el Caribe y las islas del mismo Mar; hacia el Nor-Oeste es donde penetra como fuerte cuña en Lara – Falcón y se mantiene en el Zulia como litoral aunque más extensa acá que el Oriente continental del país (Ibidem p. 43)

De acuerdo a esta realidad ¿Por qué en la extensión del Centro del territorio predominan la estepas y gramíneas, a pesar de la presencia anual de agua? Esta interrogante es definida a partir del promedio de los promedios de precipitación Máxima y Mínima en correspondencia con el régimen estacionario que presenta el país: La ubicación astronómica de Venezuela se emplaza en la extensión de la zona de convergencia intertropical; es decir, entre los trópicos del Cáncer al norte y Capricornio al sur.

La relación entre las masas de aire de ambos hemisferios generar al país los periodos de lluvias convergentes, por lo cual a excepción del Sureste, la lluviosidad se alterna con sequía: de Diciembre a Abril el periodo seco (<>

La ausencia periódica del agua, según la magnitud temporal de la misma, determina que el dominio denso ceda o dé paso a otro más abierto o aireado; el que a su vez es sustituido por las formaciones de gramíneas (sabanas, praderas o estepas según las zonas) (Ibidem p. 41).


EL RELIEVE COMO FACTOR DETERMINANTE DE

LA VEGETACIÓN:

La condición estacional de las lluvias explica, como bien lo señala Tovar, el fenómeno de la vegetación no arborescente en el Centro del país. Pero muestra otra interrogante, pues la franja Noreste se mantiene arborescente a pesar del mencionado régimen. Esto implica la intervención de otros factores, por lo cual es preciso definir la localización y morfología de la extensión, identificando en el cartograma del Relieve los sistemas montañosos andinos – costeros.

Si la altura media nacional equivale a 500 msnm., es importante resaltar que el Sureste está por encima de la media lo cual explica aun más su régimen constante de precipitación. Por su parte el Centro se encuentra en los <500>

Estas relaciones comprueban nuestra hipótesis inicial, dando sentido a la Vegetación como expresión del Clima. De tal madera que es posible definir la presencia de los siguientes Climas Geográficos:


Ø Montaña: Sistema Andino – Costero.-

Esta ubicado al noreste del país e integrado por la depresión Marabina y el arco montañoso andino costero, el cual está compuesto por el sistema de los Andes, el sistema de la Costa la formación Falcón – Lara – Yaracuy. Representa el 20% de la superficie nacional, aproximadamente.

Geológicamente, el arco montañoso andino – costero es un mosaico porque está constituido por los tres tipos de rocas: ígneas y metamórficas en las áreas montañosas, sedimentarias en las depresiones internas, valles, colinas y piedemontes; su origen puede ubicarse en el Cenozoico Superior (era geológica terciaria); forma parte del gran plegamiento andino – americano. En cuanto a la depresión Marabina y demás depresiones, son de tipo tectónico; se originaron al levantarse la cordillera de Mérida, la de Perijá, el sistema de la Costa sistema Coriano; y se configuraron y estructuraron por procesos de sedimentación durante toda la era cuaternaria.


Ø Sabana: Depresión Central Llanera.-

Está localizada entre el arco montañoso andino – costero el curso bajo y medio del Orinoco, comprende los estados Apure, Barinas, Portuguesa, Cojedes, Guárico, Anzoátegui y Monagas. Concentra el 30% de la superficie nacional aproximadamente.

Geológicamente está constituida por rocas sedimentarias; su origen se ubica en la era cuaternaria se ha ido conformando y estructurando como consecuencia del proceso de deposición provocados por grandes masas sedimentarias que descienden desde el Macizo Guayanés, la cordillera de Mérida y el sistema de la Costa. Es una prolongación de las llanuras interiores suramericanas; su origen sedimentario ha determinado la existencia en le subsuelo de grandes depósitos de hidrocarburos.

Ø Selva: Guayana.-

Está ubicada al sureste de Venezuela y la integran los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro. Representa aproximadamente el 50% de la superficie nacional.

Geológicamente, el escudo o macizo guayanés está constituido por un basamento de rocas ígneas y metamórficas, sobre las que se disponen las formaciones correspondientes a la serie Imataca, a la serie Pastora y a la formación Roraima. Su origen se ubica en la era precámbrica o Arcaica; en consecuencia es una de las formaciones más antiguas de la Tierra. Ha pasado por un intenso y largo proceso de mineralización, cuestión que le ha dado una inmensa riqueza de minerales, tanto metálicos como no metálicos.


CONCLUSIÓN

La enseñanza de la geografía implica la utilizaron de recursos que faciliten el proceso de comprensión de la realidad a partir de la relación hombre – naturaleza, es necesaria entonces hablar de la didáctica geohistórica como la generadora de la necesaria confrontación realidad pensamiento.

Los docentes, cuando enseñamos lo aprendido de la realidad, asumimos un segundo propósito tan importante como el anterior, más aun cuando se trata de enseñar a enseñar. Nos referimos a la incorporación e integración de la cartografía, expresión de una determinada teoría conceptual o del conocimiento, en la medida en que investigación nos conduce hacia la esencia del espacio social, objeto de estudio; esencia traducida en necesidad de alcanzar, descubrir y proponer conceptos, categorías y leyes, para que la cartografía en cuestión se convierta en simbología representativa y recurso de explicación, lo más objetivo posible, de la realidad investigada. (Ramón Santaella)

Resaltamos la importancia de la acceder a la compresión de la hipótesis planteada a través de los cartogramas analizados, pues la técnica del coloreo y su comparación permitió descubrir sus relaciones desde la especificidad en unas de las franjas del territorio nacional, hasta la totalidad astronómica mundial. Esta construcción dialéctica valoriza la metodología geohistórica desde el soporte natural teniendo al clima como su síntesis.

La estructuración morfoclimática de Venezuela es producto de la interrelación de diferentes factores: ubicación al norte del ecuador, expresión de fuerzas orogénicas que muestran un relieve heterogéneo entre lo viejo (macizo guayanés), lo nuevo (llanos) y lo resiente (sistema andino – costero). Esta diversidad de la unidad constituye la clara expresión de nuestra multicolor conformación social y cultural, por lo tanto la síntesis de lo geográfico es una tarea fundamentalmente pedagógica.

El paisaje va apareciendo ante la vista del lector como un mapa de palabras. Los llanos, la costa, la selva y la montaña han sido objetos de la mirada de Tamayo, y en sus descripciones se conjugan el curso científico y el discurso literario. Esta dualidad no menoscaba el análisis científico, porque Tamayo, durante el proceso de escritura, no abandona el riel metodológico, donde convergen disciplinas de las ciencias naturales, así como también de las ciencias sociales, y esto le permite mantener un equilibrio en el análisis, que de la etapa de la observación pasa a la reflexión.

Manuel Bermúdez


REFERENCIAS

HURTADO, HOMAR (2005), FRANCISCO TAMAYO: ESTUDIO DE SU VIDA Y APROXIMACIÓN A LA VIGENCIA DE SU OBRA. CARACAS, UPEL – RECTORADO.

TOVAR, RAMÓN (1996), EL ENFOQUE GEOHISTORICO. VALENCIA, EDITADO POR LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO.

TOVAR, RAMÓN (1978), PERSPECTIVA GEOGRAFICA DE VENEZUELA. VALENCIA, VADEL HERMANOS EDITORES.

VARGAS PONCE, JOSÉ y GRACÍA A., PABLO (1998). GEOGRAFIA ECONÓMICA DE VENEZUELA. CARACAS, EDITORIAL ROMOR.